viernes, 27 de febrero de 2009

PERIODISMO LITERARIO



NOVELA DE NO-FICCIÓN

Posiblemente, el más célebre de los escritores que se contemplan en este capítulo sea Tom Wolfe (1930),

exhibiendo un elaborado trabajo de documentación y de entrevistas.

Blood, estamos ante una historia profunda y coral, de multiplicidad de voces, ofrecida a través de la conciencia de las personas implicadas, entrevistas, documentos, y cartas. El hilo que hilvana la cantidad ingente de material con el que se encontró el autor fue el romance entre el condenado y su novia. Estructural y afectivamente, el relato queda así enfocado.

Henry James, uno de los exponentes más notables de la literatura norteamericana y de la teoría de la ficción, declaraba en The Art of Fiction (1884) que la novela se ocupa de crear “an illusion of life” (recogido en Litz : 5). En otras palabras, el novelista crea una apariencia de realidad con material ficticio. El nuevo periodista, por su parte, crea una apariencia de ficción con material auténtico. El término “crear” no es gratuito en este contexto, puesto que damos por hecho la creatividad del autor literario. La cita que comienza este apartado apunta en esta dirección: la creatividad del legítimo escritor consiste en inventar, mientras que el periodista no produce nada original. Cuestionable como es, la idea no deja de tener un hueco dentro de las reflexiones de los propios periodistas:


Leer novela de no-ficción entraña una desorientación inicial por parte del lector. Para empezar, el propio término (un oxímoron, como lo es “periodismo literario”) encierra una contradicción

Con frecuencia, pues, hallamos que el periodista se siente tan desorientado como el lector ante los hechos que narra porque él no los engendra ni domina.

El discurso popular, o collective idiolects, es otra propiedad postmoderna de estas obras.

Por último, el profesor González de la Aleja advierte la marcada influencia de la cultura radical y heterogénea de los años sesenta norteamericanos sobre el Nuevo Periodismo : La cultura en la que se desarrolla y de la que se alimenta el new journalism se basa principalmente en la fuerza de la imagen. El cine, el cómic, la televisión, la moda son el espejo donde la información percepciones de toda una generación se proyectan y reflejan. Los periodistas aprovechan esas imágenes con las que el público ya se ha familiarizado y crean otras nuevas que rápidamente entran a formar parte del contexto cultural.

l menciona que el protagonista de The Electric Kool-Aid Acid Test, el novelista Ken Kesey, guarda parecido físico con Paul Newman, o que la llegada de los Ángeles del Infierno a una localidad nos recuerda a las escenas críticas de westerns como Rio Bravo o High Noon en Hell’s Angels, de Hunter S. Thomson. Podemos añadir el montaje en paralelo que empleó Capote para estructurar In Cold Blood, explotando así las posibilidades visuales de la historia, o la caracterización de los Clutter a la sombra de las comedias de situación de los años cincuenta.
técnicas más comunes entre los autores de no-ficción creativa.

las personas se convierten en personajes, el contexto en atmósfera, el acontecimiento en escena. Norman Sims señala, más que técnicas de composición, “requisitos” que cumple el Nuevo Periodismo : inmersión, estructura, precisión, voz, y responsabilidad (1984 : 8-20).

La escena, el diálogo, la descripción significativa, y la perspectiva aportan a la noticia, según Wolfe, esa nueva dimensión de la que carecía.

Estas obras no son meras narraciones, sino escenificaciones actuadas de la información recogida por el periodista donde la caracterización, las conversaciones y la ambientación añaden una magnitud humana frecuentemente olvidada por el periodismo tradicional.

Se ha hecho referencia con anterioridad a la necesidad de despertar al lector tipo Homer Simpson de su letargo : la identificación contribuye a la lectura responsable, y el ser humano no se identifica con eventos, sino con otros seres humanos. En el caso de la narrativa de no-ficción, tales seres son personas que comparten un contexto social y cultural con él.

Estas personas, cuya participación en la realidad está dramatizada en escenas, perciben y absorben tal realidad por medio de sus cinco sentidos. La experiencia llega al individuo así filtrada y matizada. El nuevo periodista insiste en la percepción subjetiva del acontecimiento, por parte del mismo periodista o de algún participante en él, de forma que cada suceso tenga la vida y el calado que el sujeto le proporciona. Para lograr este tipo de escenas, meticulosamente descritas pero intensamente humanas, el escritor realiza una amplia tarea investigadora :



Además de facilitar el intrusismo autorial, esta óptica contornea junto al diálogo la identidad de las personas que Wolfe está convirtiendo en personajes de sus textos. Esta técnica es ciertamente revolucionaria y distintiva del Nuevo Periodismo, y permite transformar las narraciones en corales. González de la Aleja examina este recurso, y sostiene que su uso solventa el problema de la primera persona gramatical cuando se narra desde una conciencia particular. El periodista no puede usurpar de esa forma ese espacio tan privado de otro ser real : Por lo tanto, el periodista sólo puede tomar prestado el punto de vista de su personaje pero sin salir de su propia perspectiva, en este caso la tercera persona. Es muy difícil encontrar un artículo del new journalism o del periodismo en general en que se narre total y concienzudamente a través de la primera persona de un personaje que no sea el propio autor. Lo normal es que se produzca una fusión entre éste y aquél, dando como resultado una voz híbrida que no parece pertenecer ni a uno ni a otro


El yo del periodista y su presencia en el texto es motivo de desacuerdo entre los autores de no-ficción literaria. Se ha explicado anteriormente que Wolfe prefiere la voz narrativa múltiple, a través de la perspectiva de personajes diferentes a él mismo. Otros periodistas, no obstante, se deciden por una relato en primera persona, exhibiendo su condición de testigo directo de los acontecimientos. La utilización de esa voz narrativa inmediatamente convierte la historia en un texto personal, parcial, subjetivo. La estrecha vinculación con el acontecimiento puede conllevar “irrelevant sentimentality” o “richly creative journalism”, como Joan Didion reconoce, pero en cualquier caso siempre un intento de reconciliación con el desorden :


Por su parte, Truman Capote utilizó un punto de vista no intrusivo en In Cold Blood : ni quiso aparecer como personaje, ni apenas mezcló su propia conciencia con la de otros. Su voz expositiva equivale al cinéma vérité, un tipo de narración documentada, detallista, y respetuosa con la realidad. Wilfrid Sheed definió el estilo de Capote como “a tolerable clear glass to nature” frente al de Wolfe, “a fun-house mirror” (citado en Weber 1974 : 296).

La ambientación aparece estrechamente ligada a la escena. Si ésta es la recreación dramatizada de un suceso, no resulta sorprendente que se le imprima una atmósfera determinada..

Observamos que la novela pretende ser respetuosa con el detalle desde sus primeras páginas, preparándonos para el aire documentalista que respaldará todo el texto.

Pero este extracto ofrece más de un punto de interés. Observamos que la novela pretende ser respetuosa con el detalle desde sus primeras páginas, preparándonos para el aire documentalista que respaldará todo el texto. Asimismo, incluye el foco de la historia, el centro de gravedad que le da forma y sentido : se sugiere la pena de muerte a través de los cuatro disparos y seis muertos en total. Por último, se aprecia un aire de incertidumbre e intriga mantenido hasta el final. No parece adecuado hablar de suspense cuando muchas de estas narrativas se apoyaban en sucesos ya publicados o en temas de dominio público. Es aquí donde la habilidad artísitica del periodista entra en juego : cómo presentar unos hechos conocidos de forma que el lector siga leyendo con interés. La ambientación contribuye a la sensación de intriga y a que se disfrute la demora de aquello que sabemos que se va a narrar.


Los personajes, otro componente literario, no son meros nombres que se encontraban presentes cuando sucedieron los acontecimientos. El Nuevo Periodismo intenta rescatar a las personas del anonimato psicológico al que las somete el periodismo convencional, supeditado como está el “quién” al “qué”. Un personaje es un ser humano individualizado y con rasgos distintivos artísticos dentro de una historia, de forma que cada acontecimiento es único e irrepetible porque las circunstancias personales de los involucrados también lo son.

La caracterización en este tipo de narrativas es muy singular, ya que el autor no puede crear a su antojo y conveniencia ese conjunto de características que llamamos personaje. Más bien, la caracterización que no es ficticia se basa en el diálogo, en la selección de detalles objetivos y cotejables –entre los cuales los psicológicos no son menos auténticos--, y en una expansión del tiempo real que duran los acontecimientos para que el narrador viaje en el tiempo pasado y futuro recogiendo datos que den volumen a su personaje :


Incluso en simples viñetas, disociadas de una trama más novelística, el nuevo periodista procura acercar al ser humano real de forma que adquiera un calibre si no mítico, sí reverberante. Estos personajes se asoman a la vida del lector no por su naturaleza extraordinaria, sino por lo que comparten con él :


Se ha aludido con anterioridad al proceso subjetivo de la percepción del acontecimiento, más interesante para el nuevo periodista que el acontecimiento en sí. Con frecuencia, este proceso se escapa a la transcripción verbal fidedigna, más aun cuando tal transcripción se ajusta a unas normas de estilo editorial. Tom Wolfe se inició en el Nuevo Periodismo con una prosa extravagante, una combinación de marcas publicitarias, mitos populares, fluido de conciencia, obscenidades, poesía, y periodismo al uso. Hellmann comenta que el estilo y actitud de aquél acentúan la sensación de estar leyendo fábulas, con lo cual la realidad se muestra más extraña de lo que puede parecer superficialmente


es el mejor ejemplo, en el que las onomatopeyas, la sintaxis caprichosa, la puntuación intermitente, y fragmentos en letras mayúsculas desafían las pautas narrativas comunes:

El personal estilo utilizado por los nuevos periodistas incluye también el juego entre el pasado y el presente verbales, que a menudo coexisten en el texto.


Se ha mencionado igualmente que una de las limitaciones del periodismo es la temporalidad con la que funciona : el pasado verbal confina el espectro temporal de interés. No sorprende, por tanto, que el Nuevo Periodismo utilice con frecuencia el presente histórico para superar el aislamiento temporal. Mediante este recurso se consigue que : el lector se identifique con la experiencia expuesta porque comparte un mundo que, a fin de cuentas, es el suyo propio ; que se integre mejor en el proceso narrativo porque el presente verbal es su mismo tiempo existencial ; y que el texto se engalane con una cierta validez permanente de los detalles contados en presente.

El cómputo general de lo anterior es que la narrativa de no-ficción transmite algo que ya sucedió pero que tiene ecos en nuestras vidas.

el periodismo, sea militante, divulgador o creador, o las tres cosas al mismo tiempo, es también el arte sutil de modelar un lenguaje nuevo para expresar una nueva sensibilidad. (148)

GLOSARIO DE TÉRMINOS
Advocacy journalism : periodismo militante, comprometido con una causa, que intenta subjetivizar los acontecimientos y presentarlos a través del punto de vista del periodista. Ambientación : el contexto social y psicológico que impregna una escena, una aleación de documentación y sugestión.
Escena : momentos en que se vertebra una novela de no-ficción, creados a partir de información documentada,las investigaciones del periodista, y su propia imagen de los acontecimientos. Five Wh-words : who, what, where, when, why ; los componentes informativos básicos de un texto periodístico.
Foco : el centro gravitatorio de una historia de no-ficción, a donde se dirigen los esfuerzos organizadores de la conciencia creativa que moldea una amalgama de informaciones, datos, e impresiones.
Foreword, afterword : demarcadores de un texto, es decir, creadores de un marco que delimite el texto y lo muestre como un todo autónomo, con consistencia estructural y estética.
Punto de vista jamesiano : la perspectiva narrativa que permite contemplar y vivir los acontecimientos desde el punto de vista de un personaje sin abandonar el discurso del narrador principal. Shaping consciousness : el autor implícito en un texto, el agente que organiza, selecciona, y pone énfasis en el material con el que parte. En el periodismo convencional, este agente se oculta detrás de una apariencia de objetividad ; en el Nuevo Periodismo puede estar más o menos visible, pero sus operaciones son evidentes.

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